TU CLÍNICA DE FISIOTERAPIA EN ALICANTE

Fisioterapia y Rehabilitación

Tu clínica
de fisioterapia
en Alicante

Tu bienestar, nuestro objetivo

En Clínica Martínez-Podio, creemos que el cuidado personal y la salud deportiva son pilares fundamentales para disfrutar de una vida activa, equilibrada y sin dolor. Mantener el cuerpo en armonía no solo previene lesiones, sino que mejora el rendimiento físico y favorece una recuperación más rápida ante cualquier molestia o sobrecarga. Nuestro enfoque combina la experiencia clínica con las técnicas más avanzadas en fisioterapia para ayudarte a alcanzar tu máximo potencial.

Cada persona es única, y por eso diseñamos tratamientos personalizados que se adaptan a tus necesidades específicas, tanto si practicas deporte de forma profesional como si buscas mejorar tu calidad de vida.

Función, fuerza, control

Clínica Martínez-Podio

Nuestros servicios

Cuida tu movimiento con un equipo experto y tecnología avanzada. Cuéntanos tu caso y elige el tratamiento que mejor se adapte a él.

Fisioterapia

  • Deportiva · Geriátrica · Pediátrica

  • Traumatológica y postquirúrgica

  • ATM · Terapia manual

  • Prevención de lesiones

  • Ejercicio terapéutico

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Que opinan nuestros clientes

FAQ

Es aconsejable acudir al fisioterapeuta cuando aparecen dolores persistentes, lesiones deportivas o dificultades de movimiento. También ante molestias articulares o musculares, problemas de postura o tras una intervención quirúrgica. En general, si el dolor o la limitación de movimiento se mantienen más de 48 horas, o si deseas prevenir lesiones antes de aumentar tu nivel de actividad física, una valoración fisioterapéutica puede ayudarte a recuperar tu bienestar y evitar complicaciones

Sí, es normal sentir molestias leves o transitorias durante o después de una sesión de fisioterapia. Estas sensaciones suelen indicar que el cuerpo está respondiendo al tratamiento, especialmente cuando se trabaja sobre zonas inflamadas o con tensión muscular. Sin embargo, el dolor no debe considerarse un signo de eficacia ni debe sobrepasar un nivel tolerable. Por eso, es fundamental mantener una comunicación constante con el fisioterapeuta, quien ajustará las técnicas para que el proceso de recuperación sea seguro y progresivo.

«El número de sesiones de fisioterapia varía según cada caso, dependiendo del tipo y gravedad de la lesión, la edad del paciente y su constancia con el tratamiento. La frecuencia habitual es de 2-3 sesiones semanales inicialmente.

Las molestias leves como contracturas o esguinces pueden mejorar entre 2-8 sesiones, mientras que afecciones más complejas como cervicalgia, lumbalgia o procesos postquirúrgicos pueden requerir entre 6-15 sesiones o más para alcanzar una recuperación completa.

Estos rangos son orientativos, ya que cada paciente requiere una evaluación individualizada que se ajusta según la evolución y respuesta al tratamiento.»

En la primera sesión, el fisioterapeuta realizará una entrevista clínica para conocer tu historial médico y los síntomas que presentas, seguida de una evaluación física de tu movilidad, fuerza y postura. A partir de esta valoración, te explicará el diagnóstico, propondrá un plan de tratamiento personalizado y te indicará ejercicios para continuar en casa. Se recomienda llevar ropa holgada y cómoda, así como aportar cualquier informe o prueba médica que pueda ayudar a orientar el tratamiento.

Sí, puedes continuar entrenando mientras realizas fisioterapia, siempre que sigas las indicaciones de tu fisioterapeuta. Él o ella te orientará sobre qué tipo de ejercicios hacer, con qué intensidad y en qué momento, para evitar agravar la lesión y favorecer una recuperación segura. De hecho, el entrenamiento adaptado forma parte del proceso de rehabilitación y puede acelerar la mejora de la fuerza, la movilidad y la funcionalidad del cuerpo

El fisioterapeuta trata una amplia variedad de afecciones, desde lesiones musculoesqueléticas como esguinces, fracturas, tendinitis o roturas musculares, hasta dolores crónicos como la lumbalgia, la ciática o la cervicalgia. También interviene en lesiones deportivas, trastornos neurológicos (como secuelas de un ACV o esclerosis múltiple) y en la rehabilitación postquirúrgica, por ejemplo tras la colocación de una prótesis. Además, ayuda a corregir problemas posturales y a reducir edemas, favoreciendo una recuperación funcional y el bienestar general del paciente